Mostrando entradas con la etiqueta Momentos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Momentos. Mostrar todas las entradas

Cuando una relación pasa de los primeros años, en los cuales parece ser que ambos flotan y se sienten únicos en el mundo, puede llegar el día que tras la convivencia, casarse y la rutina diaria, existan pequeños roces y problemas, que se deben saber solucionar de la mejor forma posible, por eso os comentaremos unos sencillos consejos para mantener tu relación en un ambiente agradable.


Como hemos comentado, la rutina y la monotonía, es algo que no debería llegar nunca en un matrimonio o pareja, por lo que siempre que se pueda hay que innovar.
Para mantener la relación a flote os aconsejamos lo siguiente: Primero hay que saber perdonar, olvidando malos momentos pasados, contando que este proceso cuenta con dos etapas, el enfado inmediato que es un momento verbal, y el más complicado que es olvidar, que tarda más tiempo. Por lo que si tu relación tiene planes de futuro, adoptaras una postura de conciliación. En segundo lugar, es muy importante no sacar nunca los trapos sucios, echando en cara defectos o errores cometidos en el pasado, ya que impiden una convivencia positiva entre la pareja. Así pues, en tercer lugar, debemos estar bien con nosotros mismos, ya que de esta manera sabremos lo que queremos, seremos personas equilibradas y con ideas claras con miras a una meta fija.
Del mismo modo, se ha de huir de la monotonía, realizar proyectos compartidos, que den aliciente a la relación y no la convierta en la rutina de cada día. Se trata de crear un libro con argumento envolvente.
Asimismo, como quinto punto, hay que evitar de cualquier manera las discusiones innecesarias, es decir, una discusión que no lleva a solución, es algo que no aporta beneficios a una relación, por lo que se debe hablar más, para llegar a acuerdos. Además se debe controlar lo que se dice, porque en momentos de enfado,uno no sabe lo que dice, y daña sin querer a la otra persona, abriendo heridas difíciles de cerrar.
Otra cosa muy importante, es no tener el sexo como algo primordial, y mucho menos obsesionarse con la pasión del principio, la relación cambia y esto también. Buscar el sentido justo para comunicaros y sentir a vuestra pareja.

Lógicamente, se ha de estar al pie del cañón, dando todo sin esperar nada a cambio, que no quiere decir que no llegue, sino que no tiene porque ser inmediato. Por último y muy importante, es mantener tu individualidad, como persona única que necesita su espacio, pensar en ti y en tus satisfacciones, suena egoísta pero es de vital necesidad.

LEER MÁS...

Vale la pena detenerse a leer con cuidado, especialmente si estás embarazada y pronto llegará el momento tan esperado de recibir a tu bebé.

Además de ser un acto pleno de afecto y conexión entre mamá y bebé, ten en cuenta que te dispondrás a amamantar muchas veces por día durante muchos meses.

Amamantar en sí mismo, es un acto que no tiene mucha “ciencia”, el bebé instintivamente sabe qué hacer y para mamá es un verdadero alivio comenzar a vaciar su pecho.
¿Entonces por qué el título cómo amamantar? El punto refiere a la adopción de posturas correctas lo cual es doblemente importante: desde el punto de vista alimenticio, el bebé debe satisfacer su necesidad sin esfuerzos y además, desde lo afectivo mamá y bebé deben estar bien cómodos y disfrutar plenamente del acto.

* Posición para los primeros días siguientes al parto; puedes comenzar a hacerlo semi acostada (o semi sentada si prefieres) en caso que te sientas aún dolorida o un tanto cansada.

* Paulatinamente, ve comenzando a hacerlo sentada y entonces es importantes que prepares con tiempo (sin improvisaciones) el sitio tranquilo y cómodo en que lo harás, colocando un sillón cómodo con posa brazos amplios y a la altura que te quede cómoda (sino, usa almohadas). Ideal que ese sitio sea fresco (no frío sino a buena temperatura, que no pases calor) y en lo posible que goce de buen clima en relación a alteraciones de sonido ni aromas.

*Sostén el bebé con el mismo brazo del pecho que va a amamantar; procura que tu espalda esté derecha y firmemente apoyada, evitando que tú y tu bebé hagan cualquier tipo de esfuerzo muscular innecesario.
Por último y más allá de posturas, te recomiendo algo muy especial: disfruta intensamente del contacto visual con el bebé, son momentos que no vuelven a repetirse en la vida.

LEER MÁS...

SIGUENOS EN FACEBOOK